Fupar acaba de presentar la memoria anual de 2019, donde se recogen los principales proyectos desarrollados y algunas de los hitos más relevantes conseguidos durante el último año como entidad de economía social, comprometida con la inclusión sociolaboral de las personas con discapacidad intelectual y en riesgo de exclusión social en Terrassa y en el Vallés Occidental.

Durante el 2019, la organización ha acompañado más de 500 personas con discapacidad a través de los ámbitos del trabajo, la formación, la ocupación terapéutica, la inserción laboral, el apoyo a la vida independiente y a las familias, el deporte y el ocio. En total, han sido más de 900 personas, con y sin discapacidad, las que se han vinculado a Fupar durando todo el año ya sea a través de la participación en los diferentes servicios de la entidad, mediante la contratación laboral directa, en relación de prácticas o como voluntariado, entre otros.

“Dejamos atrás un año de proyectos de economía social, de oportunidades de inclusión sociolaborales y de trabajo conjunto con las entidades, administraciones, comercios y empresas que han querido sumarse a nuestro proyecto social”, apunta Josep Ribera i Segura, antiguo Director gerente de la FACT, Fundación de la cual Fupar forma parte junto con el Centro Cultural y La Llar.

“Hemos continuado priorizando y poniendo a las personas en el centro de la acción, desarrollando programas de acompañamiento personalizados, que tienen en cuenta los deseos y los intereses de las personas participantes, y gestionando áreas de negocio que dan servicio a nuestra clientela, manteniendo criterios de innovación, ética, sostenibilidad y excelencia”, continúa Ribera.

Oportunidades para las personas con discapacidad

Durante el 2019, Fupar ha continuado diseñando e implementando itinerarios que den respuesta a las nuevas necesidades de las personas vinculadas a la entidad, así como de la sociedad. En este sentido, ha continuado impulsando el servicio de formación, orientación e inserción laboral, que se puso en marcha durante el 2017, y que ha crecido hasta contar con cerca de 100 personas participantes a través de formaciones y de la orientación laboral para conseguir la inserción en la empresa ordinaria.

También ha sido un año de crecimiento para los programas de inclusión en la comunidad que impulsa la entidad desde hace años, y en los cuales se han involucrado durante el último año más de 6.900 personas externas a Fupar, provinientes de centros educativos, campus de veranos, residencias de gente mayor o personas que han participado en talleres o en acciones lideradas por Fupar, abiertas a toda la ciudadanía con el objetivo de fomentar la inclusión en la comunidad.

El impulso de nuevos proyectos como la iniciativa S.O.STRE, que garantiza el derecho a la vivienda a aquellas personas en situación de exclusión social, ha permitido a la entidad seguir dando respuesta a las necesidades emergentes, adaptando sus programas y actualizando los servicios a los cambios sociales actuales.

El año de las movilizaciones

Este también ha sido un año de retos y dificultades a los cuales ha tenido que hacer frente la entidad, como con la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) el mes de enero. Esta fue una medida celebrada y aplaudida dentro del sector como hecho de justicia social, pero que hizo que las entidades del sector, como Fupar, se movilizaran en numerosas ocasiones para garantizar el derecho al trabajo de las personas con discapacidad y también para reivindicar el aumento de las ayudas de los servicios asistenciales, congeladas desde hace más de 10 años.

MEMORIA FUPAR 2019: https://indd.adobe.com/view/589f3f8e-3fbe-4af2-9669-72098b55089c